
El Espíritu Eterno es una historia que se desarrolla en París cuando estaba dominada por los alemanes. Un militar, Kennen se encuentra unos escritos antiguos relacionados con la Biblia que manada a traducir a sus hombres. La protagonista de la historia se llama Marina Mun, una pianista reconocida en el país, que tuvo que huir de la Guerra de su País dejando atrás recuerdos y su málaga querida. En parís Marina vive con su amigo Picasso. Pero no es ese su único amigo ya que también se encuentra allí su mejor amiga Deray y su familia. El militar Kennen quedó perplejo ante la belleza de la pianista y mandó a uno de sus hombres para que la investigase. Desde el momento en el que se cruzaron el se convirtió en su sombra.
Marina no era simpatizante de los militares alemanes, era una mujer muy especial ya que no le importaba decir lo que pensaba a pesar de poder correr peligro. También está continuamente recordando situaciones por las que había pasado a lo largo de su vida.
Un día que Marina decidió irse a Málaga para ello realizó un concierto de despedida pero a la vez se lo quería dedicar al hijo de su amiga Deray que había fallecido. En ese momento se produjo una desgracia, los alemanes entraron en el local disparando con la mala fortuna de alcanzar a Deray y produciéndole la muerte. Marina huye y le salva la vida el señor Erich Kennen y comenzando entre estos una extraña relación.
Marina se instaló en casa del militar durante una temporada, llegando incluso a establecerse una relación sentimental entre ellos. Ambos se ayudaban mutuamente a pesar de discrepar en muchas opiniones. Marina le ayudó con la traducción de algunos de los escrito tanto a él como a sus ayudantes, encontrando una contradicción entre la historia religiosa que se nos establece desde hace años con la que ellos han encontrado. Se dice que Eva no fue la mujer que Dios destinó al paraíso sino una mujer llamada Lilith que no quiso aceptar las ordenes de Dios.
Un día todo tuvieron que huir ya que el mariscal Keitel pensaba que el militar Kennen estaba conspirando contra Hitler y estaban en peligro de muerte. Tras días de huida se situaron en una casa en la que Erich Kennen debido a una infección murió. Marina regreso a Málaga y convivió con la leyenda a la que la asociaron ya que los ayudantes de Kennen pensaban que Lilith se había reencarnado en el cuerpo de Marina Mun.

